Las tres cuartas partes de mi actividad son mentales. Pienso que paso demasiado tiempo pensando. Pienso que tengo que pensar menos y hacer más. Pienso que pensar tiene su tiempo, y lo tengo que encontrar.

miércoles, 4 de abril de 2012

Castigador castigado.

Desde que el nuevo gobierno empezó a funcionar tengo los pelos de punta. Comprendo que la situación económica requiere medidas drásticas. Vale. Pero... ¿tan drásticas?. La reforma laboral nos ha colocado a los que llevamos toda la vida trabajando al borde del abismo más profundo. Nos ha convertido en esclavos, sometidos al deseo de nuestros amos, sin valor alguno, basura de la que te deshaces cuando te molesta. El miedo y la desesperación han sustituido al malestar y la ilusión. Malestar por la situación anterior a las elecciones. Digo esto porque los que se pasan el día criticando al partido gobernante, se olvidan que está ahí, y con mayoría absoluta, por la repulsión que llegó a provocar el gobierno saliente. Les recuerdo a los que tienen memoria de pez que llevamos en crisis varios años, que la crisis iba en aumento y ninguna medida parecía dar resultado; que estábamos viviendo en un limbo con fecha de caducidad. Y llegó la hora de votar nuevo gobierno, y, como quien se agarra a un clavo ardiendo, la gran mayoría se decidió por elegir a la oposición, a pesar de que en ningún momento había dado a conocer la política que pretendía desarrollar. ¿Qué reclamamos ahora? si se depositó la confianza en alguien que llegó al poder, no porque ganara unas elecciones, sino porque otros las perdieron, recibiendo el castigo "democrático" de las papeletas. Y ¿qué tenemos ahora? más castigo del que pretendíamos dar. No se puede votar con el corazón, sino con la cabeza.

domingo, 22 de enero de 2012

A ver si puedes calcular el logaritmo neperiano de ....

Llevo una larga temporada escuchando cantidades astronómicas que han sido robadas a las arcas públicas, "supuestamente", y que ya sabemos que nunca serán reintegradas. Lo de supuestamente no sé a qué viene porque está claro que en las arcas públicas no están esas cantidades y no son calderilla para haberse perdido en un ligero descuadre de cuentas. O sea, que sí, que han sido robadas, hurtadas, indebidamente apropiadas o como quieran llamarlo. Hace ya tiempo que no uso calculadora, ni mis ingresos ni mis gastos hacen necesario este artilugio, puedo hacer mis números con los dedos de mis manos. Pero, a lo que voy, que no son precisamente mis cuentas, porque éstas están claras y bien cuadradas (al menos de momento), sino las arcas públicas, que sí hacen necesario usar una calculadora, de esas profesionales, para poder sumar la cantidad de dinero que se ha esfumado, o que se han fumado, bebido, follado, viajado, construido, y todos los -idos y -ados que puedan imaginar. Estoy realmente cabreada. ¿Se imaginan cómo sería nuestra vida si ese dinero estuviera en su sitio? Pues yo sí me lo puedo imaginar, eso sí, siempre y cuando los que deciden los gastos fuesen "responsables". Imagino unos magníficos centros escolares, sin aulas masificadas, con profesionales que atiendan las necesidades especiales del alumnado con dificultades; unos hospitales con personal suficiente para atender a toda la población adecuadamente; unas estupendas carreteras, perfectamente conservadas, un servicio de empleo de verdad, no de desempleo, unas pensiones de jubilación decentes, un salario mínimo digno, una ciudadanía atendida y que recibe lo que da: el dinero que gana trabajando y que, hasta ahora, ha servido para financiar el tren de vida de mucho magante, inútil, irresponsable. Vaya, que me ha salido un Imagine que ya quisiera John Lenon, y yo también.

viernes, 30 de diciembre de 2011

¿sindi ó mente?

Estoy que trino. La empresa en la que trabajo lleva varios meses anunciando recortes, despidos, cierres.... No estoy segura de que esto sea necesario, desde luego es una solución, pero de ninguna manera es justa y no pienso dejar de decirlo. En cualquier caso, si piensas hacer recortes, ¡hazlos ya! y no marees tanto la perdiz que así no hay quien trabaje. Tanto rumor durante tanto tiempo sería calificable de terror psicológico. Y si la excusa es que hay que pensarlo bien para hacerlo bien, mi respuesta es, de acuerdo, piensa el tiempo que quieras pero cállate la boca hasta que tengas todo decidido.
A la vista de los acontecimientos contacté con los sindicatos, que se supone que son los representantes de l@s trabajadores/as. Y esto me encuentro: no sabemos nada y no tenemos propuestas; hay que esperar a ver lo que decide la empresa y ya veremos; esto ya no es como antes, aquí ya no hay nada que discutir, la cosa está tan mal que no queda otra que acatar los recortes, aunque se pueda discutir sobre algunos aspectos de una bolsa de trabajo que se va a crear (debe ser un premio de consolación, digo yo). Y lo mejor de todo es esto: no es que se vaya a despedir a gente, es que se extinguen puestos de trabajo.
¿Entienden ahora mi cabreo? ¿Pero esto qué es lo que es? No quiero sindicatos, son el peor escollo en la defensa de mis intereses, lo único que saben es reclamar subidas salariales o algún euro de aquí o de allí, pero de condiciones de trabajo ni mú. Eso sí, por detrás rajan de la empresa lo que no está en los escritos, y aún piensan que consiguen cosas en su "lucha". Qué decepción y qué vergüenza ajena. Para cuando la empresa les diga los recortes, despidos y cierres, no quedará tiempo para nada, porque "como no tienen ninguna propuesta".
Esto me lleva a pensar que como ell@s tienen su culo salvado bajo el manto del "Comité", a l@s demás que nos den.
Pues no señor, esto no se va a quedar así. Si no pelean por "sus compañer@s" van a tener que soportar mis críticas un día sí y otro también, y aviso que soy más pesada que un melón colgado de las pestañas.
No es de recibo que acepten las condiciones que proponga la empresa, aunque sea por vergüenza torera, pero, fundamentalmente, porque no son justas: no somos l@s trabajadores/as quienes hemos provocado la crisis y, por tanto, no tenemos que pagarla, así de fácil. Por ello es necesario buscar otras soluciones, que seguro que las hay, antes que echar a gente a la calle. Que somos personas, oiga, no números, ni alcancías.
Y si la empresa no está de acuerdo que apechugue con la vergüenza de imponer las condiciones en contra de nuestra voluntad, porque si no voy a acabar pensando que los recortes los han propuesto los mentecatos, digo sindicatos.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Comprar votos legalmente

Pensando en las próximas elecciones me doy cuenta de que la palabra "política" se ha confundido con la palabra "partido". Me explico. Cuando una comunidad autónoma está regida por un partido y niega a un Ayuntamiento de otro signo, color, tendencia o como quieran llamarlo, dinero para hacer cosas y así anularle, ¿el partido dominante está pensando en el bien común de los ciudadan@s, o está pensando en que los de su signo-color-tendencia, ganen las siguientes elecciones en ese Ayuntamiento?. La respuesta está clara (digo yo), porque el mensaje que nos llega es el siguiente: si quieres que tu pueblo tenga cosas vota a los que están más arriba porque así tendrás favores. Lo mismo pasa con las comunidades autónomas y el poder central, sólo que aquí las autonomías tienen más margen de actuación. Pues yo creo que eso es comprar votos y creo también que eso no es hacer política, creo que eso es hacer partido y me recuerda mucho, pero mucho, a la mafia.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Escolta nen

Alucinante la movida con lo del bilingüismo en Cataluña. Resulta que dice un dirigente catalán (que por tener nombre en lengua extranjera no me atrevo a escribir, no sea que no lo haga bien), que no piensan cumplir la sentencia que obliga a compaginar las dos lenguas, castellano y catalán, en la educación (o algo así; no he entrado en profundidades porque las tonterías me cansan un poco). Me parece muy bien, cada uno es libre de decir lo que le de la gana, ¿o no?, pero eso no quiere decir que las sentencias se cumplan sólo si te gustan. Apañados estaríamos. No he podido evitar acordarme del famoso Asador marbellí que decidió plantarle cara a la Ley Antitabaco, con dos cojones. ¿En qué acabó este plante? En una pedazo de multa XXL y todo el mundo callado. Vamos a ver qué pasa con esto, teniendo en cuenta que esto no es una infracción administrativa que se apaña con una multa. Esto es harina de otro costal, hablamos de la justicia que, al menos en teoría, es independiente del poder ejecutivo, lo cual, viendo el panorama de los últimos tiempos, me produce una tremenda carcajada. De todas formas, pensando en el fondo de la cuestión, qué problema hay en aprender dos lenguas. Seguro que si les obligan a impartir inglés y catalán se conforman sin problema. Pues escolta nen, por muy arriba que estés en el mapa y por muy europeo que te sientas, te guste o no te guste estás en España, tierra de ilustres personajes, como por ejemplo Cervantes que con su Don Quijote es conocido en el mundo entero y no hablaba ni papa de catalán, así que "et fots".

domingo, 4 de septiembre de 2011

No es.... lo mismo (pero bien cantado, no como lo canta Alejandro Sanz)

Pensando en la cantidad de veces que estamos oyendo la expresión "recortes sociales" (y las que nos quedan...), no sé si reír o llorar. Creo que es el momento de decirle a los cuentacuentos que conecten sus cerebros antes de poner sus lenguas a funcionar, porque "yo no soy tonta" desde que compro en el MediaMark. También es el momento de buscar en el diccionario político qué es una política social y qué es un recorte social, porque creo que nos hemos liado un poco. Yo también buscaría otro concepto: el estado del bienestar. Hecho esto, me pondría unos resistentes tapones en los oídos para no tener que soportar en los próximos meses la poca vergüenza de quienes utilizan estos conceptos tan densos e importantes, como si estuvieran vendiendo tangas en el mercadillo. ¿Pero ésto qué es? A ver si nos enteramos: no es lo mismo bienestar que "estarbien" y, sin duda ninguna, yo prefiero estar bien antes que vivir en un estado del bienestar, sobre todo de estos estados de bienestar de hoy día que son un auténtico malestar que nos tiene a todos crispados. Menudo bienestar tenemos. Por cierto, oir a Alejandro Sanz también me crispa, qué cosa más horrorosa. Pero eso sí, ése sí que tiene bienestar a cambio de berridos insoportables. Qué mundo más raro, jolines.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Para reformas sorpresas las de Nuria Roca.

Recuerdo una anécdota de hace ya tiempo, cuando estando en primero o segundo de B.U.P. (los jóvenes que pregunten a sus padres) hicimos una excursión a la playa y ya a la vuelta, estando dentro del autocar, una compañera cuenta: "Mira, no veas la que se me ha liado en la bolsa, resulta que se me ha roto el bote de champú y se ha mezclado con las pinturas que llevo, así que tengo un potingue en la bolsa..." A esto que otro compañero le pregunta ¿y para qué te vas a pintar con lo gorda que estás? La compañera le respondió con un sonoro bofetón que casi lo tira del asiento y le dice "pero niño, a mi no me importa que me digas ni que estoy gorda ni que para qué me voy a pintar, ¿pero las dos cosas juntas? ¡si eso es un pego! (tontería en mi tierra). Efectivamente, es un pego del que aún me estoy riendo a pesar de los muchos años transcurridos. Y me he acordado de esta historia al hilo del tema de la reforma de la constitución. Con la de problemas que tenemos con los políticos nefastos (y ahí lo dejo que se me calienta el  morro) y no se les ocurre más que reformar la constitución, como si eso nos fuese a solucionar algo. Me gustaría saber qué piensan de esto las personas que han sido desahuciadas de sus viviendas por no poder pagar las hipotecas, las que no pueden acceder a una vivienda porque no les conceden hipotecas, y no digamos los que andan pidiendo prestado porque si tienen trabajo no cobran y si no lo tienen tú me dirás, tal y como está el patio, para echarse a llorar. Así que para mí, lo de la reforma de la constitución para solucionarlos los problemas es como lo de "para que te vas a pintar con lo gorda que estás", sólo que en este caso no me hace la menor gracia.